EL NEGOCIO DE LA VIDA 2 – LA MAGIA NOS ESTA MATANDO

Grandes paradojas.

Episodio: EL TIEMPO

 

Bienvenido/a a un nuevo episodio de El negocio de la vida para emprendedores curiosos. La reflexión en voz alta, que vengo a compartir hoy contigo, es acerca de cómo percibimos el tiempo y cómo esta percepción altera nuestra comunicación y afecta nuestro desempeño.

Darle un espacio a estos conceptos de la vida es interesante por dos razones: la primera es porque vivimos convencidos de que son temas personales, cuando en realidad son temas más colectivos de lo que pensamos. La segunda razón es porque el hecho de que se repitan, creando un patrón me ha llevado a pensar que quizás tengan la misma raíz, ya que veo que los síntomas y las secuelas son bastante similares entre nosotros.

Pero basta de explicaciones y empecemos.

Si te preguntará: ¿tienes tiempo para besar estando presente, para leer libros que te transporten, para escuchar música que te haga sentir emociones, para escribir palabras que te salgan del alma o para darte cuenta de que respiras? ¿Qué me responderías?

Hoy te digo que el tiempo no se puede tener, el tiempo se crea.

Basándome en esta afirmación decir “no tengo tiempo” es una mentira. La formulación correcta sería: “no quiero crear el tiempo”.

El tiempo es pura astrología. Fue él astrónomo, geógrafo y matemático griego Hiparco de Nicea (c. 190 a. C.-c. 120 a. C.) quién propuso que todos los días del año tuvieran 24 horas y no 12 como los antiguos egipcios; así el día y la noche podían tener 12 horas respectivamente. Desde 1582 vivimos dentro del calendario gregoriano donde el año quedo dividido en 365 días. Los meses, (excepto febrero) quedaron establecidos como periodos de entre 30 y 31 días, que tiene que ver con el periodo que tarda la luna en darle la vuelta a la tierra. Y a su vez, las semanas están reguladas por las cuatro fases lunares. Este es el origen y la razón por la cual nos movemos en un tiempo dividido en 24 horas, 4 semanas, 365 días y en 12 meses.

Pero el tiempo es ademas de todos estos hechos cuantificables, una percepción personal, que hemos convertido en una trampa de escape, al punto que lo utilizamos como excusa. Al tiempo se le suele usar mucho como comodín para efectos de justificarse con uno mismo y con el resto del mundo. Pero la verdad es que la forma como nos engañamos al utilizar el tiempo como coartada resulta, la mayoría de las veces, infantil.

Entre alguna de las muchas características que tiene el tiempo, para mí la relatividad es la que mejor lo define. Esta relatividad le otorga mucha ambivalencia como por ejemplo el hecho de admitir que es real, cuántico y objetivo, aunque a la vez sea abstracto, intangible y efímero. Precisamente por esta naturaleza tan paradójica que tiene esta palabra me parece que hay muchas preguntas que hacerse alrededor de ella.

Ten en cuenta que te lo dice una persona que vive sabiendo que va a morir sin poder haber hecho todo lo que quiso, y a la que no le alcanzan las 24 horas del día, ni le bastarían cien años de vida para explorar cada idea que se le atraviesa por la mente.

Aquí te dejo algunas de las preguntas y respuestas que yo me hago y me doy.

 

¿POR QUÉ NOS COMUNICAMOS DESDE LA CULPA, EN VEZ DE USAR LA PALABRA MÁGICA?

Decir “es que no tengo tiempo” no es lo mismo que decir “no tengo tiempo”.
Es que… denota excusa y falta de autonomía, mientras que no, en este caso, es una afirmación
certera.

Conocer esta diferencia:

1. Te evitará pasarte la vida disculpándote o excusándote, diciendo: “es que no tengo tiempo de …”.

2. Te proporcionará otras formas más reales de expresión como: “tengo otras prioridades”, “en otro momento”, “con gusto más adelante / el próximo año”, etc.

3. Te vendrá bien para practicar y decir, sin vergüenza y con respeto, la palabra mágica: NO. “No puedo …“ o sin rodeos decir simplemente: “…no está dentro de mis planes o mis intereses”.

Después de informar a tu interlocutor con cualquiera de estas opciones o tu propia variante, queda muy bien agregar un: “gracias de todas maneras por la invitación, por preguntarme o por considerarme”.

«Ser directo no es sinónimo de mala educación.»

 

¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO CON EL TIEMPO?

Siempre pienso de qué forma utilizaban el tiempo algunas personas como Johann Sebastian Bach que tuvo que alimentar a una familia numerosa, lo que no impidió que compusiera más de 1128 obras. O Immanuel Kant que dedicó diez años a escribir uno de sus libros; esto sin sufrir de estrés y sin nunca haberse ido de vacaciones. O en otros muchos prominentes y prolíficos personajes que se dedicaron a la creación y el pensamiento.

«Todos tenemos las mismas 24 horas.»

 

¿CUÁNTO NOS DESCONOCEMOS?

A pesar que sabemos cómo nos llamamos, conocemos nuestras rutinas y reconocemos a las personas que nos rodean en el mundo exterior, sufrimos de un desconocimiento personal importante, cuando se trata de ir más profundo hacia nosotros.

Todo esto lo digo partiendo del convencimiento de que tu nombre no define la persona que eres; lo que haces en piloto automático, día tras día no refleja tu potencial; las personas que conoces o con las que te relacionas, simplemente porque están ahí, no definen las sinergias humanas y creativas que podrías crear para amplificar tu mensaje o impulsar tu legado.

Lo que me lleva a afirmar que el desconocimiento personal nos convierte en nuestros peores enemigos, ya que un/a amigo/a te ayuda partiendo de la base de que te conoce y que te aprecia; sin embargo, un enemigo es aquel que no te conoce y por lo tanto, no puede llegar dar en el blanco, diciéndote las palabras que necesitas, ni dándote el consejo adecuado, ni brindándote ayuda personalizada.

Sin embargo, aquellos que se ocupan de sí mismos, de sus necesidades, invierten su tiempo auto conociéndose, aprendiendo, creando, leyendo, observando, haciéndose preguntas, buscando respuestas y viviendo con curiosidad y en modo activo y presente. Logran tomar decisiones a la medida de sus necesidades.

«Ocúpate de conocerte.»

 

¿CONOCES TUS PRIORIDADES?

No sé cómo es para ti, pero yo me doy por satisfecha si el tiempo me alcanza para recargar energía, crear y disfrutar. Esto —puesto en actividades concretas— sería descansar, trabajar y aprender/ compartir. Estar convencido/a de lo que es realmente importante te hace saber lo que no lo es y esto es una gran paso para tener noción de tus prioridades personales, que es finalmente, la única herramienta que te permitirá definir y decidir lo que es importante hacer.

«Vivir en la intención significa vivir en el ¿qué? y no en el ¿cuándo?»

 

¿CÓMO ENRIQUECES TU TIEMPO?

La realidad es que para que el tiempo tenga calidad hay que otorgarle alguna cualidad. ¿Cuál?
La que tú quieras.

«Calidad de tiempo significa usar tu tiempo para cumplir cabalmente con tus prioridades.»

Hoy te voy a revelar dos trucos mágicos. Te advierto que estos trucos son tan fáciles que los podrías encontrar difíciles.

 

¿CÓMO HACER DESAPARECER EL TIEMPO?

Solo hay una forma de crear esta percepción, y es disfrutando.
Los niños cuando juegan están tan involucrados disfrutando que se fusionan con el tiempo y se vuelven uno, haciendo detener el reloj. Pero esta capacidad no es algo exclusivo de los niños. Como adultos tenemos también cosas que nos encanta hacer y que cuando las practicamos las disfrutamos de tal manera que el tiempo se desvanece.

Dicho esto. Presta atención cuando alguna actividad de las que hagas o a las que te dediques, te haga contar las horas que faltan para acabarlas, porque es un síntoma claro de que no lo estás disfrutando.
Segundo truco.

 

¿CÓMO DUPLICAR EL TIEMPO?

Cuando vives inmerso en una rutina y la rompes, te da la sensación de haber alterado la estructura y la dimensión del tiempo. Practicar los getaway que significa escapadas o salir fuera (de la rutina) es un truco perfecto. La recompensa se da en las siguientes proporciones: un día se convierte en un fin de semana, un fin de semana se convierte en una semana y la recompensa por una semana es de un mes. No pido que me creas, experiméntalo y luego me escribes. Cuando sales de la rutina y te expones a una nueva realidad, el tiempo se prolonga.

Para finalizar, te dejo con un poema que por mucho tiempo lo reconocí como un escrito anónimo, pero que me bastaba y reconfortaba releer para darle al tiempo un sentido más poético.

How to stop time: kiss.
How to travel in time: read.
How to escape time: music.
How to feel time: write.
How to release time: breathe.

Self-help. Matt Haig

No te pierdas el siguiente episodio.

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